domingo, 15 de mayo de 2011

aprendiendo a hacer volar cometas




Aún preocupado por las cuestiones

que me inspiraron siendo un niño

pero ya demasiado cansado

como para andar a estas alturas

aprendiendo a hacer volar cometas

-quizas porque todavia nadie

ha inventado un desfibrilador del alma-

miro a tus ojos que lo contemplan todo

y me estremezco ante la certera incertidumbre

de cúando, cómo, dónde y quíen

amputara en pleno vuelo tus ansias,

estrangulara tu bello canto

con el infarto de la decepcion,

y si aún así, continuaras magnifico tu planeo

aunque sea como un solitaria aguila

entre los cables de alta tension.

sin dedicatoria


Versos todavía sin dedicatoria
como un punto de mira sin diana
y que me aguardan inquietantes
como el resplandor de una navaja
abierta en la puerta del bar;
como también hacen negros perros
de impenetrable mirada
que me muerden camino de mi cama,
como me sucede con sus palabras
resonando aun dentro de mí pecho
como el granizo sobre el asfalto.
Si la respuesta cierta es la más obvia
¿sentiría igual el bueno de Rimbaud?,
o ¿cómo lo expresaría Gil de Biedma?
Y si me hallo en ese lucido momento
de poder interpretar
contradictorios sentimientos,
como si me asomara a lugar elevado
y sintiera deseos de saltar,
¿me puedo oponer a tenerlos
si son como cuando alguien
al que no has visto en la vida
sabe tu nombre y te habla?.
Estoy tan lejos de la redención
como lo está esta ciudad
de tener su primera primavera.
Mis dedos se me antojan huéspedes,
¿será por lo mismo que prefiero
los días de persistente lluvia
a los silenciosamente soleados?.
Quizás te lo oí decir a ti
-e inmediatamente tus palabras
pasaron a ser mías
porque hasta ahora ignoraba
que sentía lo mismo-
alguna noche parecida a esta
en la que la única satisfacción
que pensaba iba a experimentar
susurra metálica tintineando
contra la cerradura de mi puerta:
“yo he aprendido a saber perder”

sábado, 14 de mayo de 2011

mitades



He dedicado media vida a tratar de descubrir
el exacto lugar en el que se echan a dormir las sirenas,
y así es como he acabado convertido en dos cosas a la vez.
Mitad hombre mitad lobo,
o iguana, y muchas, mitad burro.
Pero nunca, nunca una sola.
Por ejemplo- tú también lo tienes claro-, jamás he sido un santo.
Lo que me hace recordar que tu tampoco
has tenido una sola virtud.
Bueno, sí. La de hacerme perder la cabeza.
Mitad mujer mitad libidinosa loba,
o vulnerable gata bajo la lluvia, o delgada serpiente
que se enrosca a mi cuerpo para despertarme por las mañanas
con su bifida lengua húmeda en mi oreja.
Tampoco nunca seremos lo que aparentamos,
aunque nos empeñemos en ser despreocupados amantes
sin reconocer ser mitad celosos amigos,
mitad egoístas cobardes incapaces de expresar sus verdaderos deseos,
como si nos hubiera correspondido un lujo que no mereciéramos
y al que nuestra otra mitad se negara a renunciar,
como si tuviéramos miedo a despertar en mitad del esplendor
para descubrir que no podemos recordar
dónde habíamos dejado nuestros zapatos entre la fría hierba.

el señor alberdi o doctor iwana

bien queridos amigos

la noche poetica acabo conmigo pero antes de perder el alma me fui. quienes me conoceis sabeis que no soy de los de tener mucho tiempo una mano sobre otra. por eso os recomiendo a los amantes de la palabra escrita, a los amantes de la palbra recitada, de la fotografia, de la musica, de las artes plasticas, de las artes escenicas...vamos, que si estais dispuestos a pasar un buen rato os acerqueis el miercoles 25 de mayo al almazen biltegia, zuberoa 4, (al principio de irala) para reencontrarnos con la poesia, conocer a quienes la escriben, a quienes la aman.

si quereis mas informacion podeis añadiros a la pagina de face: alberdi lanochedelaiguana.

o a almazen biltegia, ya que estas sesiones salvo cambio de orden se celebraran siempre en el mismo lugar y seran todos los ultimos miercoles de cada mes a partir de las 8'30.

aparte, ya que la montaña no podra ir donde mahoma, mahoma (es decir el docotor iwana, es decir yo mismo, los primeros miercoles de cada mes convoca a todos los poetas que quieran crear una tertulia donde conocerse, compartir y charalar de poesia

un abrazo

sábado, 19 de marzo de 2011

han pasado seis meses



Han pasado seis meses
de aquella noche pretérito perfecta
en que me descubriste que pude ser tanto
un niño mendigo en las callejuelas de Sodoma
como el príncipe de una Gomorra rendida a mis pies.
Hoy exactamente, han pasado seis meses.
Un otoño,
un interminable invierno
y demasiadas húmedas madrugadas tóxicas
que quebraron el espejismo de perseguir ángeles
que resultaban no ser como tú.
Pero en este tiempo, las cosas más comunes
han adquirido otro significado muy distinto,
como las señales de tráfico y los semáforos
o entre echar de menos y sentir qué me falta.
El aleteo obsesivo de las moscas
se ha tornado en un lento y pesado planeo
sobrevolando el abandono de un cuarto
en el que tu intangible presencia es lo único animado.
Hace seis meses que parece que todo se detiene,
que camine tan despacio como tú
cuando te contemplé alejándote calle abajo
y tus pasos levitaban sin tocar el suelo.
Me sentí como si después de cometer un crimen
no pudiera huir
y sería incapaz de guardar el secreto
de cuál es la mayor causa de muerte
es esta parte de la ciudad

sábado, 5 de marzo de 2011

besar a un muerto






La noticia de la muerte se propago como un susurro por los puentes y los muelles vacíos en ambas orillas. También supe que llovía. Llovía sobre el cadáver. Llovía sobre los hombres con paraguas negros que a cierta distancia razonaban sobre las causas hablando de él en tercera persona.
Un bocadillo de Nocilla para merendar a media tarde a cambio de que me permitieran jugar al futbolín. El castigo ante todos los de clase. Hallar el modo de meterse dentro de sus braguitas rosas. Esforzarse. Esforzarme por labrarme un porvenir. Si caes, levantarte. Levantarte enseguida. Pese a la sensación de pereza por tener que volver a empezar de cero. El libro con todos los interrogantes. Las libretas emborronadas con todas sus respuestas manuscritas. Salvo la de la muerte. De haber conocido de antemano como se iba a producir, su vida hubiera sido la de una flor cortada en un jarrón sin agua. Esperarla sentado en un restaurante vacío. Pero siempre meditó acerca de ella en tercera persona. Como en la muerte ajena y no en la propia. Se seguía sintiendo invulnerable y eterno. Debía de llover también en Soba. Tendido en el suelo como un cadáver que se moja bajo la lluvia podía oler la hierba recién cortada y al viento rolar entre las copas de las hayas. Y es que para cuando comprendió que la vida iba en serio fue por la imposición de tener que meter a un león en su jaula. Hay una sola vez en la vida para acometer las grandes decisiones. Después, sólo queda conformarse con dejarse llevar. Acostumbrarse a convivir sin excusas con los errores irremediables aunque hasta el final de sus días sea pisando el filo de una navaja y que sus pasos suenen como si caminara sobre huevos. Aceptar las perdidas como una responsabilidad menos. Los platos apilados en el fregadero. Que leer los libros que aún le faltan sea más imprescindible que hacer frente a las facturas. Sólo el llanto de un niño a medianoche lo devuelve a la realidad. Inútil como la ambulancia que llega tarde. Tan inútil como los buenos deseos. Los peces de colores tras el cristal de la pecera. Un anzuelo sin cebo. Que creas que has tenido un mal día. Recordar al despertar lo que has soñado. Los recuerdos con su padre de un niño huérfano. La rabia. Que alguien te diga que no estás loco. Un beso a un muerto.
Sobre todo si no eres tú y lo despides besando su frente como a una tercera persona.

jueves, 3 de marzo de 2011

nueva velada de NOCHES POETICAS


ADEMAS DE LA NOMINA HABITITUAL DE POETAS QUE SE HAN HAN IDO SUMANDO CONTAREMOS CON LA ESPONTAENA COLABORACION DE QUIENES SE QUIERAN SUMAR Y SE ATREVAN A PONERSE ANTE EL MICROFONO Y ANTE TAN CALIDO PUBLICO, ESTARA EL CANTA AUTOR BILBAINO BILILLO Y EL GRUPO SIN RUMBA FIJA. TAMBIEN LOS ACTORES INES MARTINEZ DE ITURRATE Y SANTI SOA CON SUS PERFORMANCES...Y BUENO, SEGURO QUE ALGUNA SORPRESA MAS...

jueves, 24 de febrero de 2011

PROUD MARY - CREEDENCE CLEARWATER REVIVAL (SUBTITULADO ESPAÑOL INGLÉS)




creedence para desayunar, creedence para el amaiketako, para despues de comer, para la merienda, para cenar y para despues de cenar....para los dias de sol, para los de lluvia, para estar dentro del armario, debajo de tu cama, para salir a la calle, para saltar sobre la cama, para ir en el coche en los trayectos largos como en los cortos...

jueves, 17 de febrero de 2011

ESTA MUJER


Esta mujer me enfrenta a mi destino,

convoca todo mi pasado,

me reta para que cambie de vida

y como a un chico pobre

me exige que cruce un océano

de miel salada y hierbabuena

que borre toda huella de mis pasos

como si mi mano fuera de arena.

Que me arranque mi actual rostro,

me afeite la cabeza y las cejas,

apriete los labios y mire al suelo.

Que en ese otro hemisferio

tendré tiempo de nuevo

para desafiar a otras estrellas

convertido en anónimo transeúnte,

como un príncipe de los mendigos,

el rey de todos los locos

que el día de su muerte

querrá encima leer su horóscopo.

domingo, 13 de febrero de 2011

HOMENAJE A SERGIO OIARZABAL




El poeta y la ciudad


1




Decidiste largarte de esta ciudad y puede que algún día también yo siga esa dirección

tal como lo planeaste,

sin hacer incomodas maletas que arrastren más pesados escombros,

con el mismo aire melancólico y mortecino del batir de alas de las gaviotas

cuando ingrávidas van al encuentro de los barcos

para que lleguen prendidos a sus mástiles los oxidados nubarrones

a esta ciudad equivocada

en la que perpetuamente parece caer de lado una fina lluvia de mercurio,

orilla final de un continente, al borde de recaer en el martirio y a miles de kilómetros de la absolución,

donde sólo se fracasa en vida, sede de todas las adicciones y esperma de todos los diagnósticos,

que silencia las voces obligándolas a masticar sus nudillos hasta convertir las bocas en muñones

y en la que, acabo de darme cuenta, me he quedado

sin cómplice.


2



Decidiste marcharte sin reparar en lo solo que me dejabas frente a esta ciudad

en la que nacimos de madres vírgenes

y, una vez echados los dientes, en la que copulamos en plena calle entre los cuerpos insepultos

de nuestros crímenes observando,

que un viento de otoño prematuro esparce como hojarasca

por las esquinas pidiendo lo suelto a cambio de devolverte al opio de un amor fingido,

sobre los incómodos bancos de los parques durmiendo como ángeles derrocados

el sueño de creerse a salvo de no deber nada a nadie,

al fondo de bares siempre oscuros y ruidosos, bebiendo solo en un rincón,

sujeto a una copa como una bola de cristal que siempre predice un futuro inaceptable,

bajo el gris amanecer, en la doliente intemperie de caminar por los muelles tan vacíos de vida

como los bolsillos en los que sólo aciertan a entrar frías las manos,

instante de reencuentro con una momentánea lucidez empeñada en hallar significado

a por qué en esta ciudad parece que siempre queda algo por suceder,

por qué echa la mano al cuello sin pestañear,

o por qué en los patios de las escuelas juegan en silencio, como escépticos ancianos,

niños que se encojen de hombros como si no tuvieran padres, mientras sus hermanos no nacidos,

huérfanos de promesas, se divierten corriendo y gritando despreocupados por las cloacas

vestidos de primera comunión.

3



Decidiste, solo y sin avisar como cuando se te cruzaba venir a verme, dejar esta ciudad

de ataúdes abiertos,

de casas medio derruidas en cuyas paredes al descubierto sigue aún colgado nuestro retrato,

absurdo y abstracto como el de un pariente lejano, tan irreconocible como nuestro rostro

en el espejo borroso y polvoriento

de un tiempo tozudo que jamás permitirá que volvamos a ser vigorosos y excitados

de mirada retadora,

descubriendo como si camináramos descalzos sus frías y húmedas calles,

sintiéndonos invulnerables y eternos.

Lo hiciste llevándote todo lo que sabes de mí y nunca me contaste, sin echar la vista atrás,

no fuera que contemplar como ardían volátiles las dimensiones del teatro te hubiera hecho olvidar

que para ti fue siempre más importante el argumento que las dimensiones del teatro,

rugiendo por tus venas como gasolina en un camión de dieciséis ruedas lanzado por la autopista

a toda velocidad

en mitad de la oscura calima de la ardiente noche, arrollando con los faros como ojos en éxtasis

enjambres de polillas desorientadas,

ungido por la bendita locura de ser antes que nadie quien encuentre ese exilio de pétalos de amapola,

el parnaso en el que la palabra deja de deambular con sonido de pasos de un fantasma

metido en el pecho

y se reconcilia materializándose real en un ser vivo habitando la vida

eterno.



A Sergio Oiarzabal

martes, 1 de febrero de 2011

tengo dos opciones



Dos opciones








De siempre, sea por activa o por mi pasividad,

me dejaste bien claro que disfruto de dos opciones;

por un lado, usar la bala de plata que introdujiste

- nada más conocernos- en la recamara de mi conciencia

para el día en que decida abandonarte,

o, el vale canjeable por un incendio en una gasolinera,

para cuando me anime definitivamente a quemar mis naves

y todos los puentes que haya tras de mi, arrojándome al abismo

de romper como una piedra el cristal de tu ventana

a cualquier hora de la noche, porque me esperas

siempre dispuesta a acogerme hasta que la muerte nos separe.




Y, con esa indefinición como arma, he dejado de ser el lobo

que perseguía tú húmedo y caliente rastro; ahora

permito, en esas noches cegadoras en que pareces necesitar más,

con distante desden y como sino te quisiera dañar,

que convenzas a mi honrada decisión poniéndome la mano en el pecho

de que no soy un canalla valiéndome de todos los comodines,

hasta conseguir que seas tú por mí la que invente una excusa

que demos los dos por buena poniendo de valedor a tu cuerpo.








Una vez saciada esa hambre febril que partía como un haz

de luz azul de mi lado menos presentable

y recupero de buena mañana la sensata consciencia

de recordar con arrepentimiento sincero

las palabras que me arrancaste,

-¿o fui yo el que las creo para ti como placebo?-

reflexiono sobre como echar marcha atrás

sin que se note en exceso, no vaya a perder donde caerme muerto,

pero sin dejar como garantía mi cabeza

por una promesa que no reconozco

como a un hijo ilegitimo que esta echando dientes de leche.



Busco a mí alrededor una alarma de incendios para romper el cristal

y accionar una justificación para salir corriendo de entre las llamas

del infierno sin fuego qué preveo

sería que anuncies a tus padres

que tu reloj biológico ha encontrado a un donante.

necesito rehacer mi vida




Mi cuerpo yace sobre la mesa del forense
así que el señor juez ha puesto mi alma
en busca y captura.
Incluso la policía
ha confeccionado un retrato robot
que muestran en las colas de los cines
los domingos de lluvia,
en la de los desempleados
los lunes al sol,
entre los que piden a las puertas de las iglesias
al siguiente domingo de viento sur,
a los cajones hace años cerrados
que una vez guardaron cartas de amor,
a las frases que cambiaron las vidas
de mis personajes
con pronunciarlas una sola vez,
en el callejon sin salida
de las adicciones que juro abandonar
todas las mañanas
y a las que regreso cada noche,
y todos los días a las muñecas
de los suicidas ocasionales
y a las de los burdeles que no me cobran
por la absurda perdida de tiempo
de escribirlas un poema de amor.
He de dar un golpe que me permita huir.
Necesito rehacer mi vida. Sí, tan pronto.
Imaginadla cómo habría sido
si me quitaran lo bailao.
En los aeropuertos con destinos
a los continuos naufragios me conocen.
También en las estaciones de tren
que te arrastran hasta los arrabales
de los laberintos de cielos con cuatro lunas.
No me puedo fiar
de mis viejos cómplices.
Ni dormir dos noches en la misma cama
y aún así, insistes en amarme,
ángel del amor.
Deberías saber que nunca cojo rehenes.
Al menos desde la ultima timba
en que mi escalera de corazones
no llego a igualar a su sonrisa.
Los taciturnos girasoles
serán los únicos testigos de mi fuga
con el botín de esperanza
de los hombres de veinte años.
Robare un coche que abandonare
en la frontera de los apatridas.
Luego, continuare a pie hacia mi destino.
Necesito rehacer mi vida. Sí, tan pronto.
Quién no ha recibido un puñetazo
o una puñalada de joven.
Imaginadla cómo habría sido
si me quitaran lo bailao.

miércoles, 26 de enero de 2011

cadaver exquisito compuesto junto a ines martinez de iturrate


fhoto by doctor robert


Maldito poeta



Maldito poeta
con aliento de dragón,
mito de animal sufriente y encerrado
que derrites mis sentidos
con tu mirada de niño malo,

como la gotita que se desliza por mi piel
y va encontrando otras gotitas
hasta caer a mayor velocidad
en la tentación de tus labios.

Si no te quiso quien te tuvo que querer
quién te querrá dragón mío,
poeta dormido,
bola de fuego.

No conozco las reglas de tu juego.
Podría estar condenada a perecer,
o a entregarme del todo
y ser tu dueña.

Un hermoso cadáver dueño de otro,
juntos para toda la eternidad
por miedo a estar vivos,
nunca dejarnos matar.

Me miras como si desearas pedirme perdón
mientras yo alagada pienso “no hay de que…”
Poeta maldito, que derrites mis sentidos
con tu mirada de niño malo
al que me arrepiento
de dejar marchar de madrugada.


¡ No puedes abandonar ahora!,
no puedes levantarte de la mesa
hasta no haber perdido hasta la camisa,
o mejor aún: deberías perder la piel
que es lo que más te pesa
porque cuando te contemplo desnudo
es como si vistieras harapos.

Tampoco mi piel es mía,
es la de un lagarto que nunca la muda
y que te observa inmóvil como a una presa,
acechándote mientras duermes,
siguiendo cada paso de tu respiración.
No soportaría que me mintieras.
¿Y qué es la verdad?




No te he visto beber más agua
que la del hielo derretido
con ese miedo tuyo a ganar.
Lanza pues una plegaria
a quien te apresó con semejante disfraz
porque con él no vuelas pedazo de bobalicón,


reptil de taberna
verde como la cerveza,
manzana del paraíso
que aúlla como un lobo a la luna
para recordar lo que nunca fue.

Y sin embargo cuando recorro
tus vértices con mis caricias
encuentro archipiélagos de zozobra,
continentes de enigmas
y ojos como profundos océanos
en los que se lee lo que nunca contaras,


poeta maldito
con aliento de dragón,
mito de animal sufriente y encerrado
que derrites mis sentidos
con tu mirada de niño malo.

domingo, 23 de enero de 2011

martes, 18 de enero de 2011

¿?



fhoto by doctor robert









si se encontraran

en la barra de un bar

¿de qué hablarían

Dios y el Diablo?

?


no soy como tú
?

dónde está el baño?
?


ahora no recuerdo cuando

ni a quien



que Dios es el de las grandes ideas

y el Diablo

el de los cojones.


“y es que el Diablo

habla como los hombres

mientras Dios sólo piensa

en la eternidad”

lunes, 17 de enero de 2011

antes de lanzarte a esta vida...


fhoto by doctor robert








Antes de lanzarte a la vida

deberían explicarte al menos

un par de reglas mínimas del juego.

Por ejemplo, que siempre la sangre

será más espesa que el agua de un vaso

o de lluvia que te obliga a protegerte.

Que tu alter ego, al que acusas

de que te traicionara, cuando eres tú

el que conspira para asesinarlo

alejándote de en quien querías

convertirte desde tu primer sueño,

no es más que tú mismo al que disfrazas

de esa verdad en la que habitas

como una flor trasplantada a un tiesto.

...bien podria convertirse en mi epitafio...


fhoto by doctor robert


La visión cotidiana de todo cuanto me rodea

es como si me frotara los ojos

y al abrirlos, me descubriera frente a un espejo

contra el que antes alguien

hubiera arrojado el contenido de un vaso de agua

y esta, cayendo por su lisa superficie

como por el cristal de una ventana un día de aguacero,

me revive la inquietante sensación de un deja vu inacabable

que complica aún más la distorsión a contraluz

de diferenciar entre la realidad y mi propia fantasía.

Y es que la verdad podrá tener mi cuerpo

pero nunca poseerá mi alma.

La entraña de mi conciencia

pasea por los puentes de Bilbao

con un hijo cogido de mi mano.

Camina con las manos metidas en los bolsillos

por las desiertas noches azules

de avenidas y húmedas calles.

Por la ceniza gris del recuerdo de cielos otoñales

observando las bandadas de estorninos

balanceándose entre rayos de sol

que atraviesan como jirones las oxidadas nubes.

Mi nombre se asemeja a los escritos en olvidadas agendas.

Me cruzo sin rozarme con gente anónima

sin que ellos tampoco se percaten ni de que existo

ni de que soy la manzana del paraíso.

Si me fui fue porque me desengañe.

Si he vuelto fue porque me sentía perdido.

La pasión ha dado paso a la compasión

y así cualquier línea que leo en un libro

bien podría convertirse en mi epitafio.

sábado, 18 de diciembre de 2010

TENGO UN AMIGO.....

                                                                       foto Doctor Barret


                                                                      Tengo un amigo


Tengo un amigo maricón
                        al que casi no se le nota nada.
Tengo unos amigos que todo el mundo afirma son la pareja perfecta,
pero cuando salen de la cama no se les nota nada.
Tengo también una amante lesbiana
que si no está conmigo no se le nota nada
y un amigo que se tira a todas mis ex,
pero hasta que no me pregunta si estoy saliendo con alguien nuevo
                                                           no se le nota nada.

Con lo que llevo gastado en abogados podría redecorar mi celda,
y es que el servicio postal funciona tan mal
que me devuelven todos los paquetes bomba
con los reproches que envío a todos los jueces que me encerraron,
y eso que jamás pongo el remite.
Y es que hubo un tiempo en qué de haberte ocurrido algo
habría compuesto para ti versos más sentidos que los de la Elegía a la muerte de Luis Sijé.
Hoy, todas las mañanas lo primero que hago mientras tomo el café
es abrir el periódico por las necrológicas y rebuscar entre los nombres ansiando leer el tuyo.
Dios y la segunda propiedad de la termodinámica saben que no soy un tipo rencoroso,
pero lo mismo que la vida no retrocede tampoco puedo olvidar si quiero llegar a final de mes.





Tengo un amigo que me clava puñales de plástico,
pero mientras no intente  rascarme ese punto casi imposible de la espalda
                                                                                                            no noto nada.
También tengo otro amigo que se hizo esquizofrénico
para conocer, como él decía, gente nueva,
pero hasta que no le sorprendes  hablando solo
                                               no se le nota nada.
Tengo más amigos de los que puedo echar en falta
sin embargo hasta que no me los tropiezo
                                               hago como si no notara nada.

Le estoy dando vueltas a si sería buena idea intentar volver a quedar otra vez contigo para
devolverte aquel paraguas roto que me prestaste a través de la ventanilla de tu coche, mientras
patético, yo, junto a la puerta me empapaba bajo la implacable lluvia y tú no dejabas
de dar precipitadas excusas de la enorme prisa por marcharte  que de pronto te había entrado
y que te impedía acercarme a ningún sitio.
Y es que hasta el hombre lobo tiene una mala noche y el mejor torero una mala corrida, pero
 lo que menos necesito es tu compasión porque Roma tampoco se quemo en una noche.

Tengo un amigo que se caga de pie
pero como mea sentado no se le nota nada.
Tengo una amiga que afirma respetar mucho a los hombres,
hasta que te cuenta como alcanzo su primer orgasmo durmiendo con su perro diabético
no hubieras notado nada.
Tengo también un amigo que decía saber demasiado
así que otro más honesto lo liquido,
eso sí, sin que notara nada.

Son perros aullando a la luna para recordar que una vez fueron lobos
como si alguna vez también hubieran sido de naturaleza pura y bendecidos de inocencia,
así que cuando son juzgados apelan a serlo por sus sentimientos en vez de por sus actos
como si su palabra fuera su mejor coartada.
Ya no soy un muchacho como para cambiar de costumbres y de amigos
y  me volveré a dejar embaucar o a fingir como si ya no conociera sus trampas.
Eso o tener que perdonarlos y eso lo soportaría menos que tus llamadas de madrugada
para contarme por enésima vez como la vida se te cae encima.

Así es como cuando vuelvo a mi casa, siempre solo, como un involuntario naufrago
                                                                                                          en la tormenta perfecta,
noto como si la madrugada estirara y alargara aun más las desiertas avenidas
y que parezca que en ellas levitan las rojas luces de los semáforos como la fija e inquietante
mirada del diablo observándome;
noto más allá, como el chasquido de unos dedos, el alivio de un guiño ámbar
tentándome con el repique del slogan de que la noche aun no ha acabado;
noto, como entornados por un éxtasis de treinta segundos, se vuelven verdes
confirmando que otros antes ya han aceptado la invitación,
y noto, también en esos ojos, los de unos caballos tóxicos
y el temblor de su galope trayendo la madrugada.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Acerca de mi andan circulando numerosas versiones y no puedo creer ninguna. Permanecer callado, aparte de dar una imagen de indiferencia que seguro interpretarías como si no me importara lo más mínimo lo que de mi se piense, seria dar por buenas tantas inexactitudes. Así que no puedo permanecer por más tiempo callado, pero a veces lo más sencillo, de pronto sin que se pretenda, se vuelve complejo de explicar. Lo que trato de haceros entender es que con quien os habéis estado tomando tragos estas ultimas noches, a quien habéis estado soportando sus pésimas bromas y reído sus groseros chistes, prestado dinero a fondo perdido y paciencia disfrazada de comprensión por otros favores que no es conveniente contar ahora en publico, y que ha ido derivando con el tiempo a repentinos silencios o cómplices cambios de conversación mal disimulados cuando mi contorno y mi fea careta asoman por la puerta del bar, no era siempre yo.




Si no me creéis, preguntadle a quien se os aparece haciéndose pasar por mi dónde y qué me ha dejado tejiendo. Se trata, lo digo para los más escépticos, de mi fantasma. Habéis oído (leído) bien. A ver si no, poniendo a prueba vuestra memoria y a todos cuantos afirmáis conocerme íntimamente, de qué si no me voy yo a atrever a hacer esas cosas que llegan a mi oídos y otras que dais crédito sin preguntarme porque os avergüenza.



Cuándo he sido yo de esos tipos capaces con una sola mirada de seducir a la mujer que desee, de no tener que usar las palabras nada más que para indicarla el camino de ir a deshacer mi cama, o con las más indecisas, confesándolas que las amo a la luz de una cerilla mientras las doy fuego mirándolas fijamente a los ojos. Y al día siguiente, cuándo he sido de dar todo tipo de detalles de mi captura a vuestros cochinos oídos y no esconder el soberbio orgullo por haber dejado de pertenecer al rebaño de pringaos al cual pertenecéis tras recibir un SMS en el que se me describe, en un comparativa con todos los hombres que conoció antes que yo, como el mayor hijo puta.



De cuando he tenido cuenta abierta en tantos bares como ahora y he salido de ellos sin pagar ni una de las rondas de las que alardeo haberos invitado con la misma generosidad manirrota del que despilfarra lo ajeno.



Lo que ha sido una sorpresa ha sido descubrir que ahora más que nunca los necios propietarios de los locales me reciben como a un autentico personaje cuando entro en sus inmundos bebederos. Me reverencian una sumisión expectante porque deben confiar que en esta nueva visita saldare mi deuda. Que equivocados! Esta, en vez de languidecer tiene cada día el aspecto de un gorrino bien cebado.



Qué camello me fiaría sino fuera por mi anterior reputación de hombre ordenado, o eso o es que se ha dado una feliz coincidencia que les ha llevado a creer que mis consumos les ofrecen más confianza que la que tuvieron antes en mí los bancos.



Cómo con una sola llamada puedo tener las llaves de varios coches, de casas en la playa o en el campo. Cómo puedo pasar toda la noche apostando a doble contra sencillo y que de madrugada me permitan retirarme si no sabrían que la próxima noche volveré para perderlo todo de nuevo.







Si os lo encontráis aseguraros bien de que no se trata de mí antes de coserme la boca a ostias. Deseo conservar mi dentadura reconstruida todo el tiempo que permanezca vivo.



Si no me habéis creído nada de cuanto os he confesado os daré la oportunidad de comprobarlo. Es lógico pensar que con la vida que me estoy pegando daré con mi cuerpo en un oscuro cajón de madera de pino de monte antes de que vuestra impaciencia de acreedores recelosos se acostumbre a mis impagos.



Entonces, como únicamente puede quedar uno, podréis acudir para clavarme un alfiler en los genitales. Eso u ocupar los vacíos bancos mientras mi amigo Vilillo interpreta “knoking to the heaven,s doors” y comprobar si es una farsa más este funeral sin flores y sin público.



Si habéis sido de los que habréis obrado tan miserablemente os garantizo que más de una noche oíreis el trueno de mi carcajada y al giraros descubriereis mi inconfundible silueta al fondo de el más oscura de los bares que frecuento, en mitad de un corro de parroquianos que hipnotizados escuchan mi perorata de charlatán de esquina, aderezando con mis crueles comentarios sobre alguna nueva canallada que mejora cada vez que la cuento.







Como dije al principio, lo más sencillo es lo más complejo de explicar. Jamás me he opuesto a lo inevitable ni he hecho nada por cambiar un destino, que de joven me parecía de posibilidades inagotables. Y os lanzo un desafió para saber que no soy el único: que levante la mano al que no le de miedo luchar contra un fantasma, sobre todo si es el propio.

lunes, 8 de noviembre de 2010

noche poetica en el Residence

hombre sin sombra

Si huyes, procura hacerte anónimo


como un pájaro en la bandada,

dar esquinazo a lo inevitable

tatuando en tu mirada el horizonte.

Hombre sin sombra atrapado en la noche,

el único destierro seguro

frente a la desquiciada luz del día,

inquietante laberinto liquido

que ya te ahogaba antes de nacer

y que te señala como culpable

de dejar agonizar tus sueños,

que ahora te acosan como espectros

tanto de los pecados que hiciste

como en los que eras sólo testigo.

jueves, 4 de noviembre de 2010

fotos de la noche poética en luz de gas

preciosa noche poética la de luz de gas, éxito de poetas y de publico que se lo paso genial. las fotos son gentileza de dos buenos amigos y fotografos, roberto marcos o mas conocido como doctor barret y pablo urkiola...