jueves, 24 de julio de 2008

OJALA

Ojala
hubiera podido elegir mis derrotas

como esas apuestas que solemos hacer
y que no nos importa perder,

y menos habernos equivocado.

Así podría presentarme ante ti, ahora,
con la sensación cambiada,
de que ha sido una gran suerte
haber llegado hasta aquí solo para conocerte;

aunque lo haga con las manos
metidas hasta el fondo de los bolsillos
procurando que de ellos no asome
todo el vació en el que habito.

(y no adivines que vengo a pedir
en vez de a ofrecer)

Con mirada resucitada,
con el Almá limpia,
con la memoria borrada
te pido que me acompañes esta noche

a pasear por los bulevares vacíos,
para que tu sonrisa ilumine más la calle
que la luz de las farolas mi animo;
brillante reflejada en nuestros ojos
como luceros en el rostro de dos náufragos
que han recuperado la ilusión.

Ojala hubiera podido elegir mis derrotas
para llegar a este momento más entero
y asumir otra desolación
como la de que rechaces mi invitación
para pasar el resto de la noche
encontrando mitades a cada cosa.

No sé que me llevo a dar por sentado,
como si te conociera de toda la vida,
que lo único que te puedo dar a probar
no sea algo que ya has saboreado;


que ya has paseado por las calles desoladas
con ese sabor de reecuentro de la misma situación
pero con otro desconcido
mientras los dos hablabais
y os reías de oír esas mentiras
que el fondo son exageraciones
de dos egos poco acostumbrados a lucirse;

que tú también sufriste derrotas,
que se olvidaron un día de llamarte,
de responder a tus llamadas,
que susurrándote al oído
encendieron la mecha de estar viviendo un sueño
para luego recoger sus cosas
y dejar los cajones y la casa solo medio vacíos;

como tu vida, empeñada en recordar
y en rellenar ese espacio impredecible,
que un día esta mejor y otros peor,
como el aire entumecido de esos atardeceres
en la retaguardia gris de una extraña guerra;

aguardando junto a la colección de palabras
que hubieras dicho,
que te hubiera gustado haber sabido pronunciar,
que te hubiera gustado saber

Ojala, tú también,
hubieras podido elegir tus derrotas


10 comentarios:

hablandoele dijo...

Aupa, Oscar, no es la primera vez que me paso por tu blog, pero esta vez te lo cuento. Estuve tentado de copiarte el mapamundi de Bilbao. Seguiré visitàndote. Un abrazo

Javi Aguirre

alejandro dijo...

Oscar como ves ya entrado en la web definitivamente. Si escribes tantas páginas como lo largo que es el Blog terminas tu solo con el Amazonas.
Me han gustado algunos de los poemas mucho.

Mayte Sánchez Sempere dijo...

Ojalá pudiera uno elegir sus derrotas... pero así la vida perdería la gracia, aunque hay derrotas que nadie merece; pero ese es otro tema.

Oye, enviame un correo y me dices a que mail te puedo enviar una invitación para mis blogs privados, que son de lo mejor (yo no soy de Bilbao, pero como si lo "seriese")¿hace?

Un beso grande

Elisa dijo...

Hola Óscar, que tal va tu verano?? Aquí derretidos, jaja. Bueno, siempre paso por aquí a echar una ojeada a tus letras, te mando un saludico!

oscar dijo...

javi me voy de vacaciones a la vuelta prometo enviarte todo lo referente a lo que programemos en la HACERIA
un abrazo y sobre lo de marcha por bilbao ...tienes que hablar con un noctanvulo cotidiano...buen whisky y buena cerveza y buena musica..a ser posible en directo
un abrazo

oscar dijo...

alejandro.... te has olvidado de lo del correo de ya sabes tu quien...gracias por pasarte por aqui y un saludo a un odolostre en particular al cual voy a romper las piernas en cuanto lo vea

oscar dijo...

mayte...me voy de vacances... a la vuelta me meto en tus blogs para iniciados y te dejo mi palabras acerca de las tuyas...un beso

oscar dijo...

elisa me voy de vacaciones¡¡¡¡¡
yo tambien derretido y eso que no estoy en la llanuar aragonesa como tu...que tal tu coci favorito?? a ver si os caeis por bilbao

Jokin Gonzalez dijo...

te deseo un feliz descanso chef de la pintura escrita, restaurador de esperanzas, generoso gourmet. Y buen tio ¡La hostia!

Anónimo dijo...

Caos, eres mi esencia, y no te amo.¿porqué no te alejas de mí?
te maldigo, como maldigo al hacedor de normas, al forjador de vidas impuestas y a tu embrujo que me asfixia,que me paraliza. Saber donde te escondes para poder arrancarte y quedarme tan vacía que no faltarán caminos para volver a encontrarte.
Oscar...Un abrazo, grannnnde.