lunes, 3 de noviembre de 2008

la bala en la cabeza




La pasada noche
alguien metió una bala
en la cabeza de Ezequiel
mientras soñaba.

Sólo necesito una bala
para desahuciarlo de su vida
sin un signo de piedad,
ni una muestra de arrepentimiento.


A fin de cuentas, un asesino
es un inexperto emocional
y sin conciencia no existe pecado.

Los buenos nunca ganan
y si lo hacen es porque han cambiado.

Aprender esta verdad lleva su tiempo.
Es como despertar flotando en el aire
y descubrir que no sabes volar.

Alguien se le acerco lo suficiente
como para meter una bala en su cabeza
mientras soñaba.

Aun asi, el silencio del que brotaron los pasos
es cómplice del crimen y de la huida.

Dos desconocidos que coinciden por un instante.
La victima ignorándolo todo acerca del otro.
Aquel, conoce bien el sabor del miedo
que arrastráis y que no os perdona la vida
que vivís como un castigo.

El miedo es el eslabón más frágil de la vida

Si Ezequiel hubiera despertado en ese momento,
habría sido para formar parte del corro de Ángeles
que rodean su cadáver haciendo conjeturas
inexactas sobre los motivos del asesino.

A fin de cuentas, un asesino
es un inexperto emocional
sin un signo de piedad,
y sin arrepentimiento no hay pecado.

10 comentarios:

Elisa dijo...

Hola Óscar, muy buen poema, buenas imágenes de un espectáculo macabro. Me gusta, me gusta este Ezequiel cazado, directo a los infiernos.

Un abrazo!

Anónimo dijo...

Pero se puede arrepentir justo antes del final...

Vaya poema el tuyo... estupenda forma de narracion poetica la que nos dejas

Encima con una enseñanza que nos pone a pensar en ello y a reflexionar

Un muy buen trabajo hecho, un gran pome

Saludos

Bismark
_________________

Mariam Ramentol dijo...

El espíritu del poema, cuando leas "Comiendo Pelos" verás que se hermana perfectamente con éste, la misma visión con palabras distintas.

Un abrazote
Marian

Anónimo dijo...

Oscar, una bala en la cabeza mata, quien quita la vida
a otro ser es un asesino y si no puede devolver la vida,
de poco sirve el arrepentimiento, Pienso
saludos estherluscinda

julio Gonzalez Alonso dijo...

Quiero dejar sentado, por delante, el valor impactante de este poema tuyo de hoy. Duro y seco como el disparo en la cabeza de Ezequiel. Frío y terrible como la ausencia de conciencia del asesino.

Dicho lo cual, agrego que yo también espero volver a verte más pronto que tarde y -amén de hablar de poesía- contrastar algunas ideas, cambiar algunas impresiones, charlar...

Un abrazo.
Salud.

Artes Ana dijo...

Oscar, he mirado en internet y hay varios Ezequieles muertos en circunstancias parecidas, así que no se quien es. Pero me da igual, se llame como se llame nadie debería morir así como tu cuentas. Un saludo.

Anónimo dijo...

por des desgracia todos los dias mueren

inocentes en esta ocasión ha sido ezequiel otro

dia nos tocará a otro, tu poema me ha gustado muchisimo

por su neutralidad, simplemente has sido cronista de un hecho,

con alguna quizas valoracion filosofica, excelente, un abrazo,

Adrian perez dijo...

Compañero Óscar, poemazo de verdad, hay muchas cosas para destacar, hay versos que parecen sentencias , magníficos , quizá te señale este que en la primera lectura me ha llenado como una daga:

Los buenos nunca ganan
y si lo hacen es porque han cambiado.


El poema hay que leerlo varias veces y extraer todo ese significado que tiene impreso, es un placer leerte compañero, un abrazo.
Adrian.

Montse Oleart dijo...

Frío y estático, buena manera de describir y bonita, aunque dolorosa la situación, siempre innovando Oscar,felicidades.
besitos

EL DOCTOR BARRETT dijo...

Amigo Oscar, un poemón cargado de verdades. Eso que dices del asesino y su consciencia y su conciencia es muy interesante.

Sobre la persona buena, que cae en la cuenta de su condición y del cambio al que tiene que llegar para ganar en el mundo de los malos. Es un camino muy duro y lleno de obstáculos, pero es el tira y afloja lo que dicta nuestra vidas; sin eso, no habría tensión, ni habría discusiones, ni habría nada de nada, sin choque no hay vida en la tierra, ni hay explosiones en el universo, ni tampoco habría descargas eléctricas cada segundo en cualquier lugar el mundo, ni tampoco avanzarían las placas tectónicas por encima de su mar de magma.

No es ni bueno, ni malo. Cada cosa es lo que es y tiene su función. Y si lo que vemos no tiene ninguna funcionalidad, lo mejor es obviarlo y dejar que se pudra, pero por separado no vaya a ser que nos pudramos todos...